Escuela tradicional vs Escuela innovadora

Posted by in Sin categoría Etiquetas: , on 13 marzo, 2018 Comments off

Artículo de Daniel Molina Martín

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Escuela tradicional vs Escuela innovadora

¿Eres de la Escuela tradicional? ¿Eres un maestro o maestra innovador? No hay duda que la Escuela tradicional y la Escuela innovadora tiene implícitos elementos valorativos en la mayoría de los docentes. Que “lo tradicional” está denostado frente a “lo innovador”. Y es que en la búsqueda de la verdad metodológica, de la certeza didáctica… En la búsqueda de esos pilares pedagógicos que sostienen pensamientos, ideas, comportamientos, metodologías o proyectos, se perfilan argumentos y valores sobre los que construimos nuestra actuación e intervención como docentes bajo máximos: o eres tradicional o eres innovador.

Clase tradicional

Llegamos a unos argumentos, a veces implícitos, en nuestras decisiones metodológicas y didácticas, o en la filosofía educativa de un maestro, maestra o colectivo docente, que se definen en muchas ocasiones en términos absolutos. Quizá por la tendencia de grupos sociales a caer en cierta la polaridad – bueno o malo, blanco o negro, conmigo o contra mí – o bicefalia – la tradición frente a la innovación- De forma intencionada o no, buscamos argumentos absolutos para alejarnos del relativismo metológico, porque es cierto que no todo vale. Porque el argumento se transforma, de este modo, en una importante herramienta que otorga seguridad, que crea falsas certezas y elimina incertidumbres necesarias en el proceso educativo. O porque nos apegamos a nuestra zona de confort, nos parapetamos en nuestro pensamiento o, simplemente, porque la flexibilidad mental, la capacidad de cambiar de opinión o hacer autocrítica no está muy desarrollada en la mayoría de nosotros. Sea como fuere, en esta coyuntura se abren claramente dos frentes: los y las innovadoras frente a los tradicionales.

Ante esto se generan movimientos de ataque y defensa convirtiendo el debate metodológico en una auténtica batalla campal que en ocasiones llega al extremo cuando dentro de un mismo equipo docente las opciones metodológicas se sitúan en polos opuestos. Lo que, por otro lado, causa desasosiego y desconcierto en las familias que ven como en el cambio de tutor o tutora se plantean decisiones metodológicas opuestas.

Niños y niñas trabajando en talleres en la escuela tradicional

La escuela tradicional también son talleres

Muchos vemos como la tradición o la metodología tradicional está bajo sospecha, mientras lo innovador brilla bajo siglas o corrientes que prometen ser, esta vez sí, el método definitivo. Entonces se venden libros, manuales y cursos bajo la garantía de que solucionarán todos los problemas de los que adolece la defenestrada escuela tradicional. Se habla de la escuela del siglo XXI cuando aún no ha llegado a las aulas la pedagogía de la Escuela Nueva del siglo XX. Decroly, Montessori, Froebel, Freire, Agazzi, Pestalozzi… filósofos, maestros, maestras y pedagogos del siglo XX que, tristemente, quedaron anticuados antes de llegar generalizarse en las aulas.

La innovación no está en los medios sino en las personas

La innovación no está en los medios.

Escuela tradicional vs Escuela innovadora. Pero, entonces, ¿Qué entendemos por Escuela Tradicional? Porque los movimientos pedagógicos de la segunda mitad del siglo XX siguen siendo hoy innovación aunque tengan una antigüedad de casi cien años. Porque creo que nadie pondrá en duda la afirmación de que “no todo lo tradicional es antiguo y no todo lo antiguo está anticuado”. Igual que no todo lo innovador es positivo. ¿Por qué no llegamos a puntos de encuentro?

Porque en realidad la mayoría de los debates de métodos encierran un debate soterrado de idea de Infancia y de filosofía de vida. Y es ahí donde debe estar el debate. No si uso Montessori, ABP, Regletas, Gamificación, ABN, Talleres… si no de qué niño y niña queremos. Lo que esperamos de ellos y ellas. Niños y niñas creativos, que confíen en sí mismos, con pensamiento crítico y capaces de trabajar en equipo. Que conozcan y sean capaces de desarrollar al máximo sus potencialidades. Capaces de hacer, pensar, resolver, crear, construir y convivir en paz con ellos y ellas mismas, y con los demás. Niñas y niños conscientes de que son dueños de su destino, y que cada día tienen la posibilidad de actualizarse, de mostrar y construir su mejor versión. Luego… vendrá la metodología.