5 formas de decir NO a los niños y niñas

Posted by in Sin categoría on 6 marzo, 2018 Comments off

Artículo de Daniel Molina Martín

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LÍMITES. 5 FORMAS DE DECIR NO A LOS NIÑOS DE FORMA EFICAZ

¿No sabes cómo poner límites a tu hijo o hija? ¿Sientes que no te escucha? Aquí te dejamos cinco reglas infalibles sobre cómo usar el “no” para que sea verdaderamente eficaz.

1.Usa el “no” con mesura

Con “cuenta gotas”, sin abusar. Porque desde el punto de vista pedagógico el “no” predispone para recibir el mensaje de forma negativa, te pone en alerta, a la defensiva, y deja de surtir efecto cuando se usa demasiado. Generalmente se usa en inicio de frases para modificar la conducta, “no corras”, “no grites”, “no juegues con la comida”, “no te manches”… Cuando lo hacemos, el cerebro del niño centra la atención en el verbo que dota de contenido a la frase. De forma que en realidad escucha “corras”, “grites”, “juegues”, “manches”… Por lo que, de algún modo, afianza precisamente esa conducta que pretendemos modificar.

Cómo decir no a los niños

2. Usa el “no” con rotundidad

Nuestros hijos, hijas o alumnos tienen la extraña habilidad de reconocer perfectamente cuando decimos “no”, si es un “no al 100%”, o por el contrario, ese “no” presenta alguna fisura. Aprenden rápidamente a identificar la debilidad, quizá porque en más de una ocasión cedimos en nuestra prohibición o negativa y aprendieron que “no” a veces significa “no”, y otras veces significa “sí”, o significa “haz lo que quieras”, significa “tú verás lo que haces” o significa “habla con tu madre o con tu padre”, dependiendo de hasta donde lleven su insistencia. Si detectan en nuestra negativa cierto titubeo, si interpretan que nuestro “no” lo es al 99% intentarán derrotarlo insistiendo una y otra vez. Tenemos que mostrar un “no” rotundo. Un “no” al 100% y sin fisuras.

Decir no a los niños

3.Usa el “no” para construir un límite

Los niños necesitan el límite para construir su “yo” social. Se descubrirán así mismos en la oposición al otro. Porque su “yo” termina cuando se encuentra con la oposición, con el “no” “del otro”. Esto ocurre también en otros contextos. Los superhéroes necesitan un antagónico, un enemigo, un contrario para construir su identidad. Por este motivo, cuando el niño o la niña cumple los dos o tres años, y es capaz de reconocerse en el espejo, comienza lo que en psicología se conoce como la crisis de oposición. Es el momento en el dejan de ser dóciles y nos dicen que “no” a todo. Cada vez que nos dicen “no” afianza en ellos un “sí”. Es decir, afianzan su yo social, su identidad.

Decir no a los niños

4.Usa el “no” sin decirlo

Usa un “no” camuflado, sin decirlo. ¿Cómo se hace esto? Sólo tienes que intentar poner la frase en positivo. Trata de pensar en lo qué sí quieres que haga. De esta manera estarás haciendo un ejercicio para fijar la conducta deseable. Cambia el “no corras” por “camina despacio”, “no grites” por “habla tranquilo”, “no te entretengas” por “céntrate en la comida”, “no insultes” por “habla con respeto”. Se trata, al fin y al cabo, de transformar una prohibición en una obligación. Cambiar las normas negativas orientadas al prohibido como “no se pega” por “nos tratamos con respeto”.

Usar el no

5.Usa el “no” de forma breve, concreta y estable

Si hemos construido unas normas en positivo que llevan un “no” implícito. Es importante que sean pocas normas, concretas y estables. Es muy importante que fijemos unas normas consensuadas y conocidas. Con consecuencias, preferiblemente a los castigos, proporcionadas y, a ser posible, consecuencias reparadoras. Si orientaciones sobre cómo construir las normas de clase o casa, visita el enlace.